Moda
“Guerreras del Exilio: la serie de Marcel Castellano que irrumpe en Miami como obra de arte paralela al pulso de Art Basel”
Nicolás Pesce Freijo
Mientras Art Basel convertía a Miami en el epicentro global del arte contemporáneo, Marcel Castellano, fotógrafo de moda y director creativo, construía en silencio una obra que dialoga con esa misma energía. Guerreras del Exilio no nace como un editorial tradicional, sino como un gesto artístico que utiliza la moda como escultura, la fotografía como performance y la imagen como un espacio de resistencia estética.
La serie se desarrolla como si fuera una instalación viva. Las protagonistas, dos figuras femeninas poderosas y enigmáticas, parecen surgir de un territorio simbólico donde no existe tiempo ni geografía. Castellano utiliza la idea del exilio como una condición creativa, un lugar donde se abandona lo conocido para permitir que emerja una identidad más libre, más feroz, más luminosa.
Las siluetas escultóricas evocan tanto artefactos arqueológicos como futuros posibles. Los volúmenes, las texturas metálicas, la corsetería arquitectónica y los ornamentos rituales funcionan como objetos artísticos, más cercanos a la escultura contemporánea que a la moda convencional. Cada pieza se convierte en un fragmento de un mito visual que las modelos encarnan con presencia casi ritual.
La puesta en escena está construida con una luz que esculpe el cuerpo como mármol vivo y con fondos que recuerdan templos erosionados o cavernas primordiales. Hay una sensación de entrar en un espacio sagrado donde la belleza y la brutalidad conviven con naturalidad. Castellano no busca documentar moda, sino activar emoción, memoria y misterio a través de cada imagen.
“Quise crear figuras que existen fuera del tiempo. Mujeres que renacen de sus propias ruinas para construir belleza.”
Marcel Castellano
En una semana donde la ciudad entera respiraba arte, Guerreras del Exilio se convierte en una expresión paralela que no compite con Art Basel, sino que se mueve en sincronía con él. Esta serie expande la conversación hacia un territorio más íntimo, más simbólico y más visceral.
Con este trabajo, Marcel Castellano reafirma su capacidad para moverse entre disciplinas, construyendo universos donde la moda se transforma en lenguaje artístico y la imagen se convierte en un manifiesto emocional. En Miami, su voz visual no solo acompañó al arte, sino que fue arte en sí misma.














